Historia de un Museo. Parte I

Suena la sirena que anuncia el arribo hacia el destino prometido. El barco parte hacia  América. Inmensos buques, que salían de Europa,  desembarcaron en varios países de América del Sur y Argentina fue el gran sostén de estos jóvenes  que fueron recibidos y alojados en el Hotel de Inmigrantes, hoy declarado Monumento Histórico Nacional. El gran edificio se comenzó a cimentar en el año 1906. Allí fueron hospedados años mas tarde, venían de viajar en segunda o última clase, porque así eran considerados. Transportaban en sus valijas, esperanzas curtidas en los campos de cosechas, ropas y algunas cartas. El hotel de inmigrantes, que antes tenía su dirección en otro lugar,  fue el primer refugio .

Construido para alojar y distribuir a los miles de inmigrantes, procedentes de todo el mundo, contaba con diversos pabellones de administración, atención médica, servicios y traslado, además de dormitorios y comedores. En ese tiempo, la documentación al día  y estar  libre de  enfermedades eran excluyentes por la legislación vigente . 
Como aquellos que se atreven a desafiar al futuro, esta masa migrante recaló en diferentes embarcaciones, trayendo consigo las huellas de su dialecto y costumbres. A medida que descendían de los buques, fueron trasladados a varios sitios en donde se ofrecía trabajo, y de esta forma, hombres y mujeres empezaron a instalarse en el territorio y comenzamos a verlos llegar. 

 

 

 

 

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