Te veo venir desde Genova.

 Ofelia Cavagnaro pudo ver llegar a su abuelo mediante sus palabras. Palabras que se transmitieron de generación en generación. Desde un almacén de La Boca , pasando por el tendido del ferrocarril y fundador de una bodega -hoy muy reconocida con otro nombre- dejó su huella en Argentina.
Angel era, como tantos italianos, fanático del aceite de oliva, exigente en la educación, perseverante y visionario en los negocios. Su horario de trabajo era de sol a sol.

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